Nos lo preguntan en cada proyecto de tienda online. Y nuestra respuesta a veces sorprende: en la gran mayoría de los casos, Shopify es la opción correcta. Así puede decidir.
Lo que Shopify hace muy bien
- El pago, la seguridad y el alojamiento corren por su cuenta, sin mantenimiento técnico por su parte.
- La gestión diaria es sencilla: añadir un producto, seguir un pedido o crear un código de descuento se hace en pocos clics.
- Su ecosistema de aplicaciones cubre casi todas las necesidades: reseñas de clientes, email marketing, programas de fidelización, envíos.
Con un catálogo clásico, productos físicos y un proceso de compra estándar, se pone en marcha rápido y es fiable.
Cuándo tiene sentido el desarrollo a medida
- Un producto configurable: personalización avanzada, cálculo de precios complejo, vista previa en tiempo real.
- Un funcionamiento poco habitual: venta con presupuesto previo, suscripciones especiales, tarifas distintas para clientes profesionales.
- Una integración compleja con su software de gestión o su producción.
- Aplicaciones de pago que se acumulan hasta salir más caras que una herramienta propia.
Los criterios para decidir
Hágase estas cuatro preguntas:
- ¿Mi proceso de compra es estándar? Si la respuesta es sí, Shopify.
- ¿Quiero gestionar la tienda yo mismo en el día a día? Ahí, Shopify no tiene rival.
- ¿Tengo una necesidad que ninguna aplicación resuelve bien? El desarrollo a medida puede estar justificado.
- ¿Qué presupuesto tengo para el mantenimiento a largo plazo? Un desarrollo a medida necesita seguimiento técnico.
¿Y el diseño?
Se suele pensar que con Shopify todas las tiendas se parecen. No es cierto: con un tema hecho a medida, la tienda puede reflejar su imagen por completo. Lo que marca la diferencia es el trabajo en las fichas de producto, las fotos y el recorrido de compra, no la herramienta.
En la fase de definición le decimos con franqueza qué le conviene a su proyecto, aunque la respuesta sea la solución más sencilla.








